viernes, 18 de abril de 2014

Abril se escribe con "A" de Liebster Award

Realmente no me puedo quejar, esta semana ha sido una llena de amor, apapachos, tiempo, sueño, juego y demás cosas que suceden cuando toda la familia sale de vacaciones al mismo tiempo. Hemos disfrutado al changuito al máximo y él ha podido dormir todo lo que madruga entre semana por nuestros horarios de trabajo.

Para ponerl@s en contexto, desde hace poco más de un mes que comencé a trabajar... otra vez. Mi tiempo como ama de casa desesperada llegó a su fin, un poco en contra de mi voluntad pero obligada por la economía actual que tal parece no dar tregua a pesar de recortar casi al mínimo las salidas, comidas fuera, ropa, viajes, proyectos, los combos del cine, las noches de vino, entre otras cosas.

La cosa está en que ha sido un mes de reajustar horarios, de iniciar rutinas, de perder pero también de levantarse todos los días con una actitud positiva al cambio, esperando que todo lo que estamos haciendo ahora rinda frutos en un futuro no muy lejano.

Cuando se trata de dinero, realmente sucede que nuestros peores demonios salen a relucir, para ponerte los nervios de punta sólo basta no tener un peso ni para comprarte un chicle en la tiendita de la esquina. Tal vez sea cosa de saberse administrar pero, a pesar de llevar un control bastante estricto sobre nuestros gastos fijos y variables del mes, nomás no hemos logrado ese punto de estabilidad que me encantaría tener ahora más que nunca, sobre todo con la próxima e inevitable entrada al kinder de mi gordo -en un año y vaya que un año se pasa volando- ¿Quién instituyó que el kinder sea de carácter obligatorio? No lo sé, ahora como mamá pienso que es la idea más estúpida, demasiado conveniente para los padres y madres trabajadoras pero totalmente innecesaria para los niños... y para nuestros bolsillos.

Como sea, de mi nuevo trabajo no me puedo quejar, me he acoplado muy bien en poco tiempo y realmente disfruto todos los días estar ahí. La satisfacción de entrar a las ocho y alzar la vista y darte cuenta que sólo quedan dos horas para que den las cuatro y puedas irte es inmensa, me encanta no aburrirme a pesar de estar sentada detrás de un escritorio la mayor parte del día. No hay momento para Godinear y eso, viviendo en México, ya es decir bastante.

Pues bien, ayer por la mañana desperté con la sorpresa de haber sido premiada por Llámamemamá con el Liebster Award, que es un premio que se entrega a los blogs pequeños y son l@s mismos bloguer@s quienes nominan, lo cual es padrísimo y me hace sentir súmamente feliz el saber que ahí fuera hay más personas, además de mi pareja, que se toman el tiempo de leer mis entradas... ¡Muchas, muchísimas gracias!

Y bueno, como parte de este premio, me corresponde nominar también a 11 blogs que aquí van:

1. El arte de la crianza
2. En casa con mamá
3. Mi vida como mamá
4. Una mamá bloguera
5. Mamás rockstars
6. Mi Cucolinet
7. Nacer, lactar, amar
8. Criar a un bebé difícil
9. Mamá de día. Creativa de noche
10. Mis 2 monstruitos
11. Entre papás

*Ganadores: les comparto las reglas para continuar esta linda cadena de nominaciones


Además, como ganadora debo responder 11 interesantes preguntas:

1. Cuándo decidiste comenzar a escribir tu blog?
La inquietud surgió desde el momento en que me convertí en mamá. Las dudas, hormonas e inmensos cambios que me hicieron buscar apoyo de una tribu virtual también me hicieron querer tener un espacio donde compartir mis experiencias e información útil para las que como yo están viviendo esta gran aventura de la maternidad.

2. Por qué elegiste ese nombre para tu blog?
¡Porque Mamá Natural ya estaba tomado! Entonces el nombre surgió como un plan b, que hasta ahora me sigue gustando mucho. 

3. Qué haces para que cada vez más personas lean tu blog?
Realmente soy muy tímida, el hecho de pensar que tal vez sólo me leen cinco personas no me hace sentir mal, al contrario, la idea de tener una gran audiencia me causa conflicto porque generalmente soy la primera en poner en duda si lo que estoy escribiendo realmente vale la pena leerse. Soy comunicóloga, no soy doula, ni partera, ni doctora, ni psicóloga, ni tengo experiencias o conocimientos científicos que vuelvan mis palabras fuente de conocimiento absoluto. Sin embargo, recientemente encontré que traducir artículos del inglés al español es una actividad agradable para hacer, en la cual no sólo aprendo cosas si no que tal vez pueda ayudar a otras personas a saber más sobre este maravilloso mundo de los hijos. Así que, el viaje ha sido lento y poco a poco he ido compartiendo mi blog en las redes y sitios de bloguer@s.  

4. Qué es lo mejor de tener un blog?
Creo que saber que tienes un espacio donde descargar todo lo que pasa por tu cabeza. A veces sirve de terapia, cuando vuelves a leer lo que escribiste hace un año puedes ver el panorama desde otro punto de vista, con más madurez, encontrando nuevas soluciones para abordar determinadas situaciones. 

5. En qué momento del día escribes?
Generalmente muy entrada la noche, cuando todos duermen y en la casa reina el bellísimo silencio. 

6. Lees a otros/as bloggeros/as con frecuencia?
Definitivamente tengo mis favoritos que no les pierdo la pista nunca. El recibir las notificaciones por correo es una maravilla, aún cuando no tengo el tiempo de revisarlos entre semana, sé que puedo consultarlos apenas tenga el tiempo libre.

7. Qué es lo más difícil de la maternidad/paternidad?
Descubrir qué clase de padre/madre quieres ser sin importar las críticas externas. También entender que esos días difíciles, donde la falta de sueño -y comida, y un baño caliente o hablar con un adulto- te hace pasar malas jugadas, también son parte del proceso y pueden disfrutarse si los ves con otros ojos... pero necesitas vivirlo para después comprender este pequeño detalle. 

8. Cuál crees que es el cambio más grande que trajo a tu vida ser madre/padre?
Soy otra. No hay comparación con la persona que era antes de embarazarme y la que soy ahora. La manera de ver mi vida, mi mundo, las personas que me rodean es totalmente distinta. 

9. Escribías un blog antes de ser madre/padre?
No.

10. Crees que los blogs son una moda o llegaron para quedarse?
Definitivamente llegaron para quedarse. 

11. Te imaginas siendo abuelo/a?
Aún no, aunque creo que sería una abuela increíble 






Madres trabajadoras: siete formas de apoyar su lactancia

La lactancia materna en América está en aumento, y hoy más que nunca, cada vez más mujeres son el sostén económico de sus hogares. Pon estos dos factores juntos y tendrás a muchas mujeres por todo el país extrayéndose leche en el trabajo todos los días. En algún momento tendrás -o tienes- a estas mujeres como compañeras de trabajo y, cuando eso pase, tendrás que decidir qué tipo de compañero serás:


Foto: Trabajo, maternidad y yo
El resentido: Esta persona considera la licencia de maternidad como "vacaciones", hace comentarios acerca de la "productividad", y pregunta en voz alta por qué no todos tienen múltiples "breaks" en el día. No seas esta persona. Olvídate de la mamá trabajadora: verte bien en el trabajo no es bueno para ti. Ocupa tu tiempo haciendo grandes cosas y asegurándote que las personas las noten. 

El comentarista inapropiado: Esta persona se siente incómoda de saber que los senos producen leche (contrario a sus otras funciones), y enmascara esta molestia haciendo bromas ("¡Deja algo para el café!), ademanes ("ordeñando a la vaca" es el favorito), y preguntas ("¿Seguirás con eso hasta su universidad?"). No seas esta persona, al contrario, a menos que quieras terminar en una conversación aún más incómoda... esta vez, en el área de RRHH.

El "mejor ni me entero": Esta persona no se quejará ni tampoco molestará a una madre trabajadora. Él o ella preferirá no ser parte de. Perfectamente razonable -a menos que no te excedas en el "no quiero saber" al punto de querer nada más llamar la atención-

Lo mejor desde el pan en rebanadas: ¿Quieres ser un apoyo superior y que va más allá por una madre trabajadora? Este rol tiene tu nombre escrito por todos lados. No sé de ninguna mujer que haya sobrevivido a extraerse leche en el trabajo sin un par de estos compañeros, así que el resto de este artículo te llevará de la mano para llegar a ser una persona invaluable para una trabajadora en período de lactancia. 


Foto: ¿Amamantar y Trabajar? Sí, puedes.
1. Entiende lo básico

Cuando una mujer en período de lactancia está alejada de su bebé, necesita sacarse leche por tres razones: 1) Sería doloroso si no lo hiciera; 2) Necesita mantener la demanda de leche para que su organismo pueda seguir produciéndola; 3) Necesita producir un lunes la leche que tomará el bebé en jueves, y así sucesivamente. La mayoría de las madres trabajadoras utilizan un extractor de leche para lograr este objetivo. Es un aparato de aspecto medieval que la mujer se pega al pecho y trabaja entre 15-30 minutos para depositar la leche en un contenedor, de dos a tres veces al día. La leche va a un refrigerador o congelador y el extractor se lava para la siguiente vez que se use. 

2. Pregunta cómo puedes ayudar


¿No sabes cómo empezar? Intenta diciendo esto: "Esto es un tema incómodo, así que siéntete libre de decirme que no quieres hablarlo. Pero quiero que sepas que puedes contar conmigo como aliad@". Haciéndole saber que la apoyas ya es ganancia. 

3. Averigua cuándo necesite retirarse


Las reuniones se prolongan, y la sangre de una mujer que amamanta se enfría porque sabe que no podrá hacerlo (sobre todo en los primeros meses un retraso puede ser doloroso... y no hablemos de que empiece a gotear leche). Si ves pánico en su mirada, haz todo lo que necesites para sacarla de ahí. "Vendría bien un descanso de 15 minutos", haz el anuncio y en un segundo serás el héroe.

4. Coloca snacks en tu escritorio

Foto: Semana Mundial de la Lactancia Materna

Producir leche materna requiere 500 calorías al día (NO utilices esta información para preguntar por qué no ha terminado de perder todo el peso ganado en el embarazo). Serás lo máximo si tienes una barra de granola a la mano. 

5. Ofrece tu oficina

Si tu jefe no dispone un espacio de lactancia, la madre estará ocupando baños, clósets, carros y salas de juntas -circunstancia difícil que consume más tiempo-. si tienes una oficina con puerta, dale las llaves para que la use mientras estás en alguna reunión o en el almuerzo. 

6. Calla a los habladores

En ocasiones una madre trabajadora no podrá ganar estas batallas. Puede que esté en una posición de menor poder, puede que se sienta realmente incómoda para responder o tal vez esté muy ocupada. 

7. Asume que sigue siendo excelente en su trabajo, a menos que repetidamente demuestre lo contrario

Se necesita de un par de semanas para que los nuevos papás encuentren el ritmo, pero la vasta mayoría se esfuerzan muchísimo para ser buenos en ambos trabajos. Así que, asume que lo hará bien, y busca las razones que lo confirmen en lugar de centrarte de lo que pase en un mal día.

Seamos claros: No necesitas ser el mejor amigo del mundo de una madre en período de lactancia pero si así lo quieres, los siete pasos anteriores te ayudarán a llegar a ese punto. Y, por último, si te encuentras tentado en hacer esos ademanes de ordeñar a la vaca, sólo mete tus manos en tus bolsillos, aléjate y toma eso como tu buena acción del día. 

Texto original: 7 Ways to Support a Breastfeeding Co-worker
Traducción: LCC Lizi Castillo Miranda


jueves, 27 de marzo de 2014

Seis razones para retrasar el primer baño del bebé

Existen muchas razones por las cuales no bañar a tu bebé dentro de las primeras horas o incluso los primeros días después del parto. Muchos hospitales parecen tener una urgente necesidad de bañar al bebé inmediatamente al nacer pero, como padres, pueden tomar la decisión de cuándo y quién será el que lo haga. Hay diversos beneficios que, una vez que aprendas las ventajas de esperar, te harán reconsiderar cuándo te gustaría que sucediera. (Mucho de las investigaciones sobre el baño en los recién nacidos está relacionado bajo la premisa de aquellos que han nacido con bajo peso).

1. Los bebés nacen con un protector natural de la piel

En el útero, los bebés están protegidos de su ambiente acuoso por una sustancia llamada vérnix, que se encuentra en su piel. Podrás ver algo de esto en tu recién nacido, tiene un aspecto que se asemeja a una blanca y cerosa crema, y algunos bebés parecen tener mucho y otros no tanto. 

Los bebés tienden a perder ese vérnix mientras más se prolongue el embarazo, por lo que aquellos nacidos a las 42 semanas tal vez ya no tengan casi nada, aunque usualmente se esconde algo en los pliegues de su piel o debajo de sus brazos. Los que nacen antes, generalmente presentan una mayor cantidad.

Foto: http://thebutterchurn.files.wordpress.com/2013/06/img_0299.jpg

Nuevos estudios indican que el vérnix contiene propiedades inmunitarias y dejándolor en la piel del bebé le provee de una capa de protección mientras su sistema inmune se fortalece. Creo que es un gran beneficio, especialmente para aquellos que nacen en los hospitales y tienen mayor probabilidad de exponerse a infecciones hospitalarias. Además, esta sustancia es el mejor hidratante y ayuda a que la piel del bebé se mantenga suave y flexible. Es importante destacar que la investigación es sobre las propiedades del vérnix pero hasta ahora no hay datos clínicos para probar esta conexión.

El líquido amniótico, que baña al bebé antes del nacimiento, también tiene la particularidad de proveer de una resistencia extra a las infecciones, así que mientras más tiempo se mantenga en su piel, mejor para el bebé.

 2. Los bebés quieren estar cerca de mamá

Después del parto, tu bebé querrá estar lo más cerca de ti y de tus pechos que pueda. Acurrucarse en tu pecho, próximo a su fuente de alimento; donde pueda escucharte, olerte y sentirte contra su piel, es una fuente de confort para tu pequeño. Estar cerca de tus pechos ayuda al bebé a iniciar la lactancia y a tener una transición más tranquila hacia la vida en el exterior. Alejarlo de ti poco después de nacer para bañarlo puede entorpecer este proceso de permitir que te conozca, sentirse seguro y a salvo, e interferir en esas tan importantes primeras amamantadas.

3. Temperatura más baja

Los recién nacidos aún están descubriendo cómo mantener su propia temperatura corporal. Llevarse al bebé puede resultar en que se esfuerce más en regularla. He visto bebés que necesitan ser puestos debajo de una lámpara para aumentar su temperatura después del baño. El pecho de mamá es el lugar perfecto para mantenerla pues tiene la característica de poder aumentar o disminuir su temperatura para ayudar al bebé a tenerla correcta. Añadir un baño en la ecuación sólo hace más difícil esto.

4. Mantener a raya las hormonas de estrés y normalizar el azúcar en sangre

Al estar separado de su madre, el bebé es sometido a un nuevo nivel de estrés. Si se lo llevan a bañar puede que llore o se sienta incómodo o triste. Esto causa que su cuerpo libere hormonas de estrés en respuesta a la nueva situación. Su frecuencia cardiaca y la presión sanguínea podría elevarse, podría respirar más rápido lo cual lo agitaría y esforzarse por controlar esta estresante situación podría bajar su azúcar en sangre temporalmente. 

Si el azúcar del bebé es monitoreada debido a la diabetes gestacional de la madre, o su tamaño al nacer, el personal de salud estará preocupado y querrá introducir fórmula para aumentar el azúcar a su rango normal. Cuando el bebé se mantiene cerca de ti, es mucho más capaz de regular todos sus sistemas corporales y mantener el azúcar en sangre donde debe.


Foto: http://www.yours.ie
5. Un baño con papá y mamá suena bien

Como tu bebé se siente más seguro estando cerca de alguno de sus padres, tal vez puedas considerar tomar el primer baño con él, cuando estén listos. Meterse en la tina con tu bebé y sostenerlo en tus brazos es una magnífica forma de tener ese primer baño. Al no haber sido separado de ti en los primeros días, tu bebé se sentirá protegido y amado. Disfrutará lo tranquilizante del agua mientras lo cargas, salpicando felizmente y dando pequeñas pataditas. Incluso, ¡podría sentirlo tan agradable que se quede dormido! 

Recuerda,  los bebés pequeños son muy resbalosos cuando están mojados, así que necesitarás alguien que lo sostenga cuando entres y salgas de la tina. Tomar el primer baño con tu bebé crea recuerdos especiales en contraste con dárselo al personal poco después de que nazca, cuando la mamá aún se está recuperando sin poder engancharse en el proceso. 

6. Manejarlo con guantes

En muchos hospitales es parte de la política del personal el manejar a los bebés sin bañar con guantes, así se protegen de entrar en contacto con líquido amniótico, sangre o vérnix que queden en el recién nacido. Considerando que la transmisión de infecciones hospitalarias está en aumento, algunos lo ven como una buena práctica incluso cuando el baño ya ha ocurrido. Sin embargo, algunos estudios señalan que el uso de guantes en bebés con muy bajo peso reducen las infecciones, sin importar si ya se bañó o no.

Existen muchos beneficios para no bañar a tu bebé hasta que ambos estén estables y listos para participar en este primer momento especial. No existe razón médica que indique que un recién nacido necesite ser bañado en las primeras horas o días. Yo recomiendo aprender más sobre el tiempo apropiado para llevarlo a cabo y tomar una decisión cuando se esté preparado. Tus deseos se pueden cumplir si los compartes de manera respetuosa con el personal de salud del hospital.

Texto Original: 6 Reasons to Delay Baby's First Bath
Traducción: LCC Lizi Castillo Miranda

jueves, 27 de febrero de 2014

¿Qué decirle a una mujer después de una cesárea?

Pintura: Taryn Goodwin
Cinco cosas que NUNCA debes decir

1. "¡Tuve un desgarro/episiotomía tremendo! Hubiera dado lo que fuera por una cesárea, ¡eres afortunada!" 

¡Sí, tu desgarre vaginal hace que mi herida abierta en el abdomen sea cosa de nada! Tuviste un par de suturas, yo tuve que ser unida otra vez... literal, mis órganos estuvieron expuestos. Gracias por darte cuenta, entiendo que los desgarres deben ser muy dolorosos y los casos severos pueden dejar daño permanente. Te aseguro que no trato de demeritar tu experiencia al compararla con la mía, así que, por favor, haz lo mismo por mi.

2. "¡Lo ÚNICO que importa es que tú y tu bebé están sanos y felices!"

Estamos sanos (por suerte) pero no sé si felices. Entiendo que las personas sólo tienen buenas intenciones cuando dicen esto, pero para la mujer que pasa por una cesárea cuando no esperaba tenerla, escuchar esto debe ser, para mí, más que irritante algo hiriente. Cuando dices algo así, me haces sentir como si mis sentimientos sobre mi parto fueran triviales y no le importaran a nadie más. Me hace sentir culpable de que tal vez estoy siendo mal agradecida por lo que sería otro nacimiento exitoso. De lo que mucha gente no se da cuenta es que puedes estar feliz y agradecida al mismo tiempo que estar triste por la pérdida de la experiencia que deseabas y habías planeado.

3. "¡Ya tienes que superarlo!"

Muchas mujeres que experimentan un trauma durante el parto, incluyendo las cesáreas, se vuelven hiper alertas como parte de su proceso de duelo. Pueden defender el área del nacimiento. Pueden quejarse abiertamente sobre su parto. No hay un tiempo definido en el cual una mujer hará las paces con lo que ocurrió o no ocurrió cuando dió a luz. ¿Le dirías a alguien que acaba de perder una extremidad que ya debe superarlo sólo porque vivieron esa terrible experiencia? Para muchas mujeres en muchas culturas, el nacimiento es como un rito de paso. Es una parte profunda sobre quiénes son como personas, como madres. Cuando una mujer está tan apegada a su parto, perderlo es como perder una parte de sí misma. Esa mujer está sufriendo por dentro y tú, diciéndole que lo olvide sólo la hará caer en la tristeza y soledad. Las mujeres deben ser abordadas con comprensión y compasión, no aislamiento.

4. "¡Espero tener una cesárea!"

Ya sea por elección propia o por una emergencia, una mujer que atraviesa una cesárea realmente sacrifica mucho al permitirse ser cortada por sus hijos. ¡Las cesáreas son algo serio! Es una cirugía mayor con una recuperación pesada, sin mencionar que las cesáreas traen e incrementan los riesgos de salud tanto para la madre como para el bebé. ¡Deja de hacer menos una cesárea! No son glamorosas, no son fáciles y no son divertidas.

5. "No te preocupes por tener una cesárea (por primera o segunda vez). ¡Yo fui cesárea y LO AMÉ! ¡Incluso amo mi cicatriz! Es un lindo recuerdo de mi parto."

Esto es complicado, porque entiendo que generalmente viene desde un lado genuino y sincero. Existe una diferencia entre estar emocionada y positiva con tu propio parto y asumir que otros tendrán una buena experiencia porque tú la tuviste. Haz lo primero, no lo demás. Muchas mujeres amaron sus cesáreas por muchas razones y eso está bien pero sé amable con el hecho de que las demás experiencias de parto son y serán diferentes a la tuya, esto incluye cualquier nacimiento. Para muchas mujeres su parto es muy difícil y traumático. Muchas mujeres tienen complicaciones durante el mismo o en su recuperación que hacen más compleja la experiencia en general. Para mí, no podía tocar mi cicatriz sin llorar amargamente. Fue una dura recuperación emocional por muchos meses. Para nuevas mamás, existe un balance entre ser positiva y ser realista. No siempre comparto mi experiencia a detalle porque es muy negativa. No quiero ser desalentadora. Al mismo tiempo, si una mujer está enfrentando una muy real posibilidad o está preocupada sobre una cesárea, creo que es importante ser honesta sobre lo que significa para ella física y emocionalmente.

Tres cosas que debes decir
Ilustración: Katherine Hunt

1. "¿Cómo te sientes?"

Esta va para cualquier tipo de parto. Hay algo en nuestra cultura que le proporciona grandes cantidades de afecto y empatía a las mujeres embarazadas y luego, de manera figurada, las patea justo después del parto, redireccionando todo el afecto entonces al bebé. Parir es un trabajo duro, incluso si sucede sin siquiera tener hipo sigue siendo una experiencia emocional y física exhaustiva. Échale cualquier complicación como una cesárea y estamos hablando de uno de los actos más demandantes que una mujer hará en su vida. Ponle atención, hazle saber que reconoces lo increíble que lo ha hecho al traer a esa personita al mundo. Pregúntale cómo se siente tanto física como emocionalmente.

2. "¿Cómo te ayudo?"

Otra vez, pienso que esta va para todas las mamás nuevas. No esperes que ella satisfaga todas tus necesidades después de dar a luz. Su mayor responsabilidad es atender a su bebé y a sí misma. Ofrece ayuda. Esta puede ser cocinar la comida o lavar la ropa. Tal vez sólo sea cargar al bebé para que ella pueda bañarse. Puede que simplemente ni siquiera debas aparecerte para darle espacio. Quizá no se sienta con ganas de compañía, quizá no esté cómoda amamantando en público. A veces la mejor ayuda viene de no ayudar en nada. Sólo mantente ahí para ella. 

3. "Tus sentimientos son válidos. Me preocupa cómo estás"

De por sí, parir trae muchas emociones complejas, las cesáreas le añaden nuevas dimensiones a la recuperación emocional y fisica. No es poco común que las mujeres sientan tristeza sobre su cesárea, pero muy pocas lo aceptan. A veces, las mujeres dudan en compartirlo y quitárselo de encima porque sienten culpa por sentirse de esa forma. En otras ocasiones en serio necesitan hablarlo. Necesitan repasar la experiencia para procesarla. Incluso cuando sienten que la cesárea fue la elección correcta puede ser muy duro y muy triste. Valida sus emociones. Motívala a abrirse y lo que sea que sienta está bien. A veces lo mejor que puedes hacer es escuchar.



Texto original: Five Things You Should Not Say to a Cesarean Mom and Three Things You Should

Traducción: LCC Lizi Castillo

jueves, 20 de febrero de 2014

Seis tips para tener un parto en casa

¿Estás considerando un parto en casa pero no sabes por dónde empezar? Aquí te presentamos seis consejos simples para planearlo:


Foto:  Adore Pictures Studio 
1) Investiga lo que cubre tu póliza de seguro. Si es limitada o no abarca un parto en casa o cuidados prenatales, checa tus finanzas y considera qué puedes pagar (teniendo en cuenta que algunas parteras ofrecen precios basados en tus ingresos económicos así como planes de pago).

2) Entrevista a parteras y doulas: Es bueno entrevistar a vari@s antes de decidirte por algun@. En algunos lugares, las parteras son escasas por lo que te será fácil encontrar sus nombres y comentarios sobre ellas. En otros lugares puede que hayan más parteras que trabajen en el área y es buena idea hacer mayor investigación además de hablar con ellas en persona. Una buena forma de encontrar comentarios positivos sobre parteras y doulas es en foros o comunidades virtuales que tengan "tribu" que te conecten con otras mamás cercanas a ti. La mayoría de las parteras y doulas ofrecen una consulta gratis antes de ser "tuyas".

Ejemplos de qué preguntar a una partera:

- ¿Quién te certificó? ¿Eres una partera profesional certificada o una enfermera certificada en partería? (CPM y CNM, por sus siglas en inglés)

- ¿Cuál es tu experiencia profesional?
- ¿Cuál es tu formación?
- ¿Hace cuánto que ejerces como partera?
- ¿Cuánto es el costo total? ¿Ofreces escalas móviles de pago?
- ¿Cuál es tu taza de partos derivados a hospital?
- ¿Haces alguna prueba o examen de rutina?
- ¿Estás afiliada a algún hospital?
- ¿Cuáles serían las razones por las cuales me recomendarías no tener un parto en casa o ser transferida a un hospital?
- ¿Con qué equipo llegas a un parto (y cuál usas en caso de emergencia)?
- ¿Llevas una enfermera o aprendiz a los partos?
- ¿Ofreces piscinas para parto si deseo un parto en agua?

Ejemplos de qué preguntar a una Doula:


- ¿Quién te certificó? (CAPPA, DONA, CBI, BAI, etc)

- ¿Qué ténicas utilizas para ayudarme a aguantar el trabajo de parto/nacimiento?
- ¿Cuántas veces nos veremos antes y después del parto?
- ¿Cuánto tiempo te quedarás conmigo durante y después del trabajo de parto y nacimiento?
- ¿Cuánto es el costo total? ¿Ofreces escalas móviles o trueques?
- ¿Tienes librería de préstamo o rentas otros productos (piscinas de parto, pelotas para parto, etc)?
- ¿Me ayudarás a escribir mi plan de parto?
- ¿Ofreces otros servicios (preparación o encapsulación de placenta, clases de preparación para el nacimiento, organización de blessingway, etc)?

3)
Prepárate con información que consideres apropiada. Existen muchos libros excelentes y fuentes que te ayudarán con esto. Aquí una lista de libros que vale la pena leer:



- "Ina May's Guide To Childbirth" de Ina May Gaskin
- "Parto sin dolor" de Grantly Dick Read
- "Opciones para un parto suave" de Barbara Harper
- "Nacer en casa" de Sheila Kitzinger
- "Partería espiritual" de Ina May Gaskin
- "El nuevo gran libro del embarazo y del parto" de Sheila Kitzinger

Hay muchas, muchas fuentes maravillosas sobre el parto en casa en internet. Como mujer embarazada es mejor trabajar bajo la filosofía de que las imágenes y palabras afectarán grandemente cómo te sientes y ves el parto durante tu maternidad. Así que, aunque hay muchas cosas por descubrir en la world-wide-web, la discreción siempre es buena. Algunos sitios que recomiendo están aquí abajo (estas páginas tienen menús para que puedas navegar en aquellos que te serán útiles y evitar aquellos que no quieras ver):

- www.thebirthingsite.com
- www.birthwithoutfearblog.com
- www.mothering.com
- www.birthingnaturally.net
- www.givingbirthnaturally.com

Considera contratar un educador perinatal privado (o habla con tu Doula, generalmente ofrecen cursos intensivos sobre nacimiento para sus clientes) para verte a ti y a tu pareja para una clase sobre nacimiento (¡o puedes dividir el costo de las clases con una amiga embarazada!). También puedes encontrar clases en hospitales o pregunta a tu partera o doula si conoce o recomienda algún curso donde vives o en línea.

Algunos encuentran que asistir a clases de preparación para parto natural es justo lo que necesitan para sentirse cómodos con la idea de parir en casa mientras que para otros es suficiente preparación con su investigación y el apoyo de su doula y partera. Lo que sea que escojas para informarte, hazlo a un nivel que sea apropiado pues tanto la excesiva documentación como la falta de preparación son problemas para las madres embarazadas ya que nuestras mentes pueden estar particularmente vulnerables durante este tiempo. Mientras más información encuentres y más información busques más ansiosa te pondrás -o estarás más propensa a quedarte con las historias negativas e imágenes-, detente un poco, platica con tu gente de apoyo y regresa tu atención hacia los pensamientos positivos de TU parto.


Foto:  Adore Pictures Studio 
4) Habla abiertamente con tu pareja. Decidan qué esperan y desean de los que estén presentes durante el nacimiento de su hij@, qué rol esperan que represente. Discutan sobre niveles de comfort y trabajen juntos para estar de acuerdo con sus planes. Piensen sobre la posibilidad de tener un parto en agua, qué música desearán escuchar, cualquier cosa especial que deseen utilizar para intensificar o apaciguar el ambiente. Siéntense y consideren todos los aspectos que quieran cubrir en su plan de parto, específicamente los roles que a cada quien le tocarán. Disfruten esta parte del proceso, encuentren algo en común con aquellos que intenten incluir y asegúrense que quienes los apoyan crean en este proceso. Leer un libro juntos o compartirse artículos interesantes puede ser una buena manera de conectarse mientras se preparan para su parto en casa. Si pretendes incluir a tu hij@ mayor, introduce -de manera adecuada a su edad- la idea de que mamá tendrá a su bebé en casa. Existen varios libros infantiles que hablan sobre lo que pueden esperar. 

5) Hagan un plan "en caso de emergencia" con la partera e informen a todos los que estarán presentes sobre el mismo. Preparen un plan de parto alternativo por si necesitas ser derivada a un hospital si consideras que estarás más calmada teniéndolo. Muchas parteras te hacen llenar un formulario que incluye el hospital al que te gustaría ser derivada de ser posible, servicios de ambulancia si te encuentras en zonas rurales, etc. 

6) Confía en el proceso y ten fe de que escogiste personas que te apoyarán. Este paso consiste en repetir afirmaciones, soñar despierta, imaginar el parto, conectarte con tu bebé, disfrutar el hecho de que formarás parte de la lista mujeres convertidas en madres -por primera o muchas veces-, así como el dar a luz en la comodidad de tu hogar como tantas generaciones lo hicieron antes que nosotros... Increíble ¿no es cierto? 

Recuerda: eres fuerte, eres capaz; las manos a tu alrededor te ofrecen conocimiento sanador y apoyo; el espacio a tu alrededor te ofrece paz, y tu bebé sabe cómo nacer así como tú sabes cómo parirlo. Permítete sentir el aspecto espiritual de tu próximo parto en casa ¡y disfruta cada segundo!


Texto original: Considering a Home Birth but don’t know where to start? Here are 6 simple tips to planning a home birth:

Traducción: L.C.C. Lizi Castillo

viernes, 7 de febrero de 2014

Estudio sugiere que hay temores equivocados sobre los partos prolongados

Foto: www.moondragon.org
La anestesia epidural alenta la segunda etapa del trabajo de parto, en la que la mujer puja. Sin embargo, un estudio publicado el miércoles ha encontrado que las epidurales están asociadas con una segunda etapa de parto aún más larga de lo que generalmente se reconoce, sugiriendo que las mujeres podrían estar sujetas a intervenciones innecesarias realizadas por doctores que equivocadamente temen que la labor de parto se ha prolongado demasiado. 

El descubrimiento indica que "médicos tal vez necesiten esperar un poco antes de intervenir con oxitocina, fórceps, ventosas o una cesárea", dijo la Dra. S. Katherine Laughon, investigadora de Institutos Nacionales de Salud, quien no estuvo involucrada en el estudio que fue publicado en el "Green Journal" de Obstetricia y Ginecología. Sin embargo, añadió "personal de salud y mujeres necesitan poner en la balanza los beneficios de un parto vaginal con el potencial incremento de riesgo para la mamá y el bebé".

Las guías actuales de Congreso Americano de Ginecólogos y Obstetras (ACOG, por sus siglas en inglés), definen una segunda etapa de parto como "anormal" cuando ya han pasado más de tres horas desde que la mujer recibió la epidural y está dando a luz por primera vez, y más de dos horas para partos sin epidural. 

El nuevo estudio sugiere que el tiempo normal en esta etapa puede llegar a ser de 5.6 horas para las mujeres que tuvieron epidural durante su primer parto, y de 3.3 horas para quienes no la recibieron. 

Para las mujeres que han dado a luz previamente, las guías definen como inusual la segunda etapa de parto que lleva dos horas con la epidural y una hora sin la anestesia. El nuevo estudio descubrió que para estas mujeres, la labor de parto en este punto puede ser de 4.25 horas y 1.35 horas, respectivamente.

"Este documento es muy importante, y el ACOG necesita actualiza sus guías del 2003", afirmó el Dr. Robert L. Barbieri, director de obstetricia y ginecología en Brigham and Women's en Boston, quien no estuvo involucrado en el nuevo estudio. Y añadió "Cambiaré mi práctica y me sentiré más cómodo atravesando esas cinco horas y media en un primer parto con epidural mediante un tranquilizador monitoreo fetal".

Investigadores en la Universidad de Californa, en San Francisco, analizaron los expedientes de 42 mil 268 mujeres que parieron de manera vaginal sin problemas entre los años 1976 y 2008. Aproximadamente la mitad tuvieron anestesia epidural. 

Los investigadores compararon el tiempo promedio de la segunda etapa de la labor  entre las mujeres que recibieron epidural y aquellas que no lo hicieron. También compararon los tiempos máximos de ambos grupos.

Descubrieron que el 31% de las primigestas y el 19% de quienes ya habían tenido hijos anteriormente, estarían clasificadas como trabajos de parto anormales de acuerdo con la definición actual del ACOG. 

"Es tiempo de reexaminar qué es normal y qué no, y revisar nuestras guías basadas en la población obstétrica moderna", mencionó la Dra. Yvonne W. Cheng, directora del estudio y profesora asociada de obstetricia y ginecología en la Universidad de California, San Francisco. 

La investigación es parte de una creciente serie de evidencias que sugieren que una segunda etapa en la labor de parto normal es más larga de lo que era décadas atrás. En 2010, un estudio de más de 62 mil mujeres descubrió que era de hasta 3.6 horas para madres primerizas que recibieron epidural y 2.8 horas para las que no la recibieron. 

Un resumen sobre un encuentro entre el ACOG e Institutos Nacionales de Salud, realizado en 2012, concluyó que el tiempo adecuado para cada etapa del trabajo de parto "parecía prolongarse más de lo tradicionalmente calculado". Para la segunda etapa, estaba más cerca de las cuatro horas para madres primerizas con epidural, y tres horas para mujeres sin anestesia. 

Pero este último estudio es el primero en sugerir que una segunda etapa de trabajo de parto tan extendida puede ser habitual.

"Uno de los mensajes de este estudio es, mantén quietas tus manos un poco más, no te apresures a un parto vaginal instrumentalizado o a una cesárea, porque todo puede estar perfectamente bien", mencionó la doctora Barbara Leighton, profesora de anestesiología en la Escuela de Medicina de St. Louis, en la  Universidad de Washington, quien ha investigado los efectos de la epidural en el trabajo de parto.

Pero mientras la doctora Leighton apoya la revisión de las recomendaciones de la ACOG, ella cree que el estudio actual no prueba que un trabajo de parto prolongado sea a causa de la anestesia epidural. Las mujeres que piden la anestesia pueden estar predispuestas a una labor más larga por otras razones, menciona.

El Dr. Jeffrey Ecker, director del comité de práctica obstétrica del ACOG, afirma que los doctores actuales están "reconociendo cada vez más que pueden haber resultados saludables y partos vaginales de bebés saludables cuando la segunda etapa se extiende más allá de lo que tradicionalmente se ha definido". 

Ecker añadió que "generalmente, lo que es mejor y más apropiado -y más difícil- durante la labor de parto es la paciencia". No aseguró que una revisión de las guías esté en proceso.

La paciencia durante el trabajo de parto no está libre de riesgos. Un nuevo estudio descubrió que los bebés son más propensos a tener un trauma como un moretón en la cabeza o una fractura de clavícula después de una prologada segunda etapa de trabajo de parto. Pero estos infantes no tuvieron calificaciones más bajas en los exámenes diseñados para medir la salud física en neonatos, así como tampoco experimentaron mayores ingresos a cuidados intensivos. 

El riesgo de heridas perineales y hemorragia postparto fueron mayores en mujeres que experimentaron una segunda etapa de labor de parto más larga, tanto en la definición del ACOG como en los tiempos máximos señalados como normales en el reciente estudio.

Mientras que la doctora Laughon aplaude el gran número de participantes en el estudio, alertó que "están diciendo que debemos esperar más, pero aún no sabemos si eso es seguro".

Mucho a cambiado desde 1950, cuando las normas para el  progreso de la labor de parto fueron establecidas. En ese entonces, más bebés fueron recibidos por medio de fórceps y el monitoreo fetal continuo no era utilizado. 

"Estamos haciendo menos intervenciones para facilitar una segunda etapa más corta, y estamos dejando que el poder del útero y el pujo de la madre determinen el tiempo de la segunda etapa", puntializó el doctor Barbieri.


Texto original: Study Suggests Misplaced Fears in Longer Childbirths
Traducción: L.C.C. Lizi Castillo

jueves, 30 de enero de 2014

10 maneras de guiar a los niños sin castigar

"La razón por la que un niño actúa de manera grosera o causa daño es siempre inocente. Algunas veces es juguetón y de espíritu libre, y otras veces, cuando agrede o se enoja, está infeliz o confundido. Mientras más irracional el comportamiento, para él hay más angustia y necesidad de tu amor y comprensión. En otras palabras, no hay tal cosa como "mal comportamiento" en los niños. Por el contrario, hay un pequeño que está haciendo lo mejor que puede y al cual no entendemos." - Naomi Aldort

Los padres se sorprenden con frecuencia al escuchar que no creo en la mayoría de lo que se entiende como disciplina (nalgadas, consecuencias, tiempos fuera) porque mantiene a los niños de convertirse en personas disciplinadas y responsables. "¿Cómo aprenderá mi hijo a comportarse?" preguntan.

Mi respuesta es que los niños aprenden lo que viven. La manera más efectiva de enseñarlos es tratarlos de la manera que nosotros queremos que ellos traten a otros: con compasión y empatía. Cuando golpeamos, castigamos o gritamos, los niños aprenden a actuar de forma agresiva.

Incluso los "tiempos fuera" -un abandono simbólico- transmiten a los menores el mensaje que se enfrentan solos a sus grandes e intimidantes sentimientos justo cuando más nos necesitan, en lugar de ser una oportunidad para aprender cómo manejar sus emociones (pero soy una gran fan de los "tiempos dentro", en los cuales alejamos al niño de la situación y nos sentamos junto a el para ayudarlo a procesar los sentimientos que le causaron actuar de tal modo).

Eso no quiere decir que renegamos de nuestra responsabilidad de guiar a nuestros hijos poniéndoles límites: No correr en la calle, no golpear al bebé, no orinarse en la alfombra, no arrancar los tulipanes del vecino, no lastimar al perro. Pero estos son límites, no castigos.

¿Te preguntas cómo aprenderá tu hijo a no hacer estas cosas la próxima vez si no lo "disciplinas" cuando las hace? Entonces asumes que necesitamos castigar a los niños para "enseñarles una lección".

En realidad, estudios demuestran que los castigos aumentan las malas conductas. Ser castigados enoja a los niños y los pone a la defensiva. Provoca que se libere adrenalina y otras "hormonas de pelea", y apaga el racionamiento y los impulsos cooperativos. Los niños olvidan rápido el mal comportamiento que los llevó a ser castigados, incluso mientras procesan el impacto emocional de la sanción por semanas. Si aprenden algo, es a mentir y evitar ser atrapados. El castigo nos desconecta de nuestros hijos, así que tenemos menos influencia en ellos. Incluso baja el coeficiente intelectual ya que los niños que no se sienten completamente seguros y a salvo no tienen libertad para aprender. Es simple: el castigo nunca es la ruta para criar hijos responsables, considerados y felices. Enseña todas las lecciones incorrectas.

Si, en cambio, podemos mantenernos amables y conectados mientras fijamos los límites, nuestros hijos interiorizarán lo que viven. Al no resistirse a nuestra guía, se sentirán conectados y se darán cuenta de su impacto en los demás por lo que serán considerados y responsables. Porque tienen padres que demuestran autoregulación emocional, aprenderán a manejar sus propias emociones y, por consiguiente, su comportamiento. Porque han sido aceptados tal y como son, estarán conscientes de su propio temperamento y estarán motivados a explorarlo.

Entonces ¿qué podemos hacer para guiar a nuestros hijos sin disciplina?

Foto: Silvia Boratti
1. Regula tus propias emociones. Así los niños aprenderán a manejar las suyas, tú eres el modelo a seguir. No actúes cuando estés molesto, si no puedes ponerte en contacto con todo el amor que sientes por tu hijo en ese momento piensa "¿qué haría un extremadamente fantástico padre justo ahora?" y hazlo. Si no lo logras, respira profundamente y espera hasta calmarte antes de solucionar la situación. Resiste el impulso de ser punitivo, siempre resulta contraproducente.

2. Honra los sentimientos. Cuando tu hijo está atrapado por la adrenalina u otras hormonas de pelea, no puede aprender. En lugar de adoctrinar, haz un "tiempo dentro" en el que estés con él y lo dejes desahogarse. Tu objetivo es proveer un ambiente de sostén y calma. Expresar las emociones con un adulto empático, atento y protector es lo que ayuda a los niños a fluir por esos sentimientos y aprender a calmarse solos para poder regular sus emociones en un futuro. No trates de razonar con él mientras atraviesa su tormenta emocional. Al final, se sentirá mucho mejor y más cercano a ti y estará abierto a tu guía sobre por qué no decimos "¡Cállate!" (porque nos lastima) o no mentimos (porque mentir corta las cuerdas invisibles que conectan nuestros corazones).

3. Recuerda cómo aprenden los niños. Considera el ejemplo de cepillarse los dientes. Empiezas cuando es un bebé, cepillándote tus propios dientes, haciendo cosas graciosas para él. Gradualmente le das más responsabilidad y eventualmente estará haciéndolo por sí mismo. El mismo principio aplica para aprender a decir "Gracias", tomar turnos, recordar sus pertenencias, alimentar a su mascota, hacer la tarea y casi todo lo que puedas pensar. En parte, las rutinas ayudan porque le dan el "andamiaje" para aprender habilidades básicas, tal como un andamio le da la estructura a un edificio en construcción. Tal vez te moleste que olvide su suéter una vez más pero gritar no le ayudará, recuérdalo, el "andamiaje" sí.

Foto: thelibertarianrepublic.com
4. Conéctate antes de corregir, y mantente conectado, incluso cuando guíes, para motivar a tu hijo a
querer ser mejor. Recuerda que los niños se comportan mal cuando se sienten mal sobre sí mismos y desconectados de nosotros.

Ponte a su nivel y míralo a los ojos: "Estás enojado... Dime qué necesitas con palabras, no mordiendo."

Levántalo: "Desearías poder jugar un rato más... es hora de ir a la cama."

Haz contacto visual amoroso: "Estás tan disgustado en este momento."

Pon tu mano en su hombro: "Temes decirme sobre la galleta."

5. Establece límites pero hazlo con empatía. Claro que necesitas insistir en ciertas reglas pero también puedes tomar en cuenta su punto de vista. Cuando los niños se sienten comprendidos, aceptan mejor nuestros límites.

"¡No morder! Estás muy enojado y afligido pero necesitas decírselo a tu hermano con palabras."

"Es hora de dormir ahora. Sé que te gustaría jugar más tiempo."

"No quieres que mamá diga no, te escuché... y la respuesta es no. Nosotros no nos decimos 'Cállate', incluso cuando estamos tristes o enojados."

"No importa qué tan nervioso estés, necesitas decirme la verdad."

6. Recuerda que todo "berrinche" es una expresión, mal comunicada, de una necesidad legítima. Tiene una razón incluso cuando no creas que es una buena. ¿Su comportamiento es terrible? Debe sentirse terrible por dentro. ¿Necesita dormir más? ¿Más tiempo contigo? ¿Más tiempo libre? ¿Más chance de llorar y liberar esas emociones tristes que todos acumulamos? Reconoce la necesidad escondida y eliminarás el berrinche.

Foto: tomada de Internet
7. Di que sí. Los niños harán casi todo lo que les pidamos si lo hacemos de manera amable. Encuentra una forma de decir que SÍ en lugar del NO, hasta cuando ya estableciste el límite. "SÍ, es momento de limpiar; y SÍ, te voy a ayudar; y SÍ vamos a dejar tu torre intacta; y SÍ puedes quejarte; y SÍ, si nos apuramos podemos leer una historia más; y SÍ podemos hacer esto divertido; y Sí, te adoro; ¡y SÍ! ¿Cómo fui tan afortunada de ser tu mamá?. Tu hijo responderá con la misma actitud que imite la tuya.

8. Mantén un tiempo especial, todos los días. Apaga el celular, la computadora y dile a tu hijo "Ok, soy toda tuya por los próximos 20 minutos ¿qué hacemos?", síguele la corriente. El mundo está lleno de humillaciones para los niños, así que por esos 20 minutos sé un completo tonto y déjalo ganar. Reírse libera miedos y ansiedad contenida, así que asegúrate de jugar, reír y ser chusco. Tengan una pelea de almohadas, hagan luchitas, acurrúquense. Déjalo decirte lo que cruza por su mente, déjalo soltarse o llorar. Acepta esas emociones. Mantente 100% presente. Los niños que saben que cuentan todos los días con un momento especial con sus papás prosperan porque tienen la confianza suficiente de expresar todo su rango de emociones y QUIEREN portarse bien.

9. Perdónate. No puedes ser un padre inspirador si te sientes mal sobre ti, así como no puede tu hijo comportarse "bien" si se siente mal sobre sí mismo. Siempre puedes reparar la relación. Empieza hoy.

10. Cuando todo lo anterior falle, date un gran abrazo. Luego dale a tu hijo un gran abrazo. Los vínculos triunfan por sobre todo lo demás en la crianza.

¿No lo crees? Inténtalo esta semana y mira qué clase de milagros puedes lograr.


Texto original: "10 Ways to Guide Children Without Punishment"

Traducción: L.C.C. Lizi Castillo

domingo, 20 de octubre de 2013

La importancia de empoderarnos

Tal pareciera que cuando nos embarazamos recurrimos al primer especialista que tenemos a la mano o el que acepta nuestro seguro sin pensar mucho en qué es lo que lo haría el profesional más adecuado para acompañar nuestro embarazo.

Para empezar, es importante que nosotras estemos informadas sobre todo lo que sucede durante esta etapa para estar en control y participar activamente en todo el proceso. Puedes plantearte las siguientes preguntas:

1. ¿Qué sé sobre lo que estará pasando en mi cuerpo estos nueve meses? 
2. ¿Qué es normal y qué no?
3. ¿Qué clase de parto deseo (natural, en agua, cesárea) y por qué? ¿En qué consiste cada uno, sus pros y contras? 
4. ¿Conozco mis derechos y los de mi bebé durante el trabajo de parto y después del nacimiento? ¿Me apoyaría en un plan de parto?
5. ¿Qué sé sobre la lactancia? ¿Deseo amamantar? ¿Por qué sí o por qué no?
6. ¿Cuál es la opinión del hospital, de mi ginecólogo y del pediatra ante estos temas? 
7. ¿Qué opina mi pareja? ¿Qué opina mi familia?.

Una vez contestadas estas preguntas podrás tomar mejores decisiones, elegir a los profesionales que compartan tu misma visión y olvidarte de los mitos que rodean el tema. Ten en cuenta que la última palabra siempre la tendrás tú y que es deber de tu entorno respetarla, siempre que tú y tu bebé no estén en riesgo alguno. Tampoco olvides que es válido preguntar todo lo que no entiendas, a veces los nervios o la timidez nos hacen enmudecer ante el doctor pero si algo no te parece, si crees que algo podría ser distinto, busca más opiniones. 

El miedo es un paralizante poderoso, las opiniones de las abuelitas, amigas o primas de la amiga son bienvenidas pero cada mujer adereza su historia con todo lo bueno o todo lo malo que vivió por lo que tendrás ante ti relatos tan empoderadores como dignos de un guión de película de terror y digamos que nuestro cerebro no salta de alegría con la idea de "sufrir sin razón". Aquí, lo mejor es apoyarte en gente con la preparación adecuada en el tema. Localiza los centros de preparación para el parto, educadoras perinatales, doulas y asesoras en lactancia de tu ciudad quienes te podrán ofrecer información objetiva y veraz. 

Aunque ahora los protagonistas sean tú y tu bebé, asegúrate de involucrar a tu pareja en todo, también a los futuros papás los bombardean de historias que aumentan sus dudas e incertidumbres y generalmente son más fáciles de convencer sobre cosas que no siempre son correctas pero si ambos están en sintonía entonces será más fácil trabajar como equipo y vivir esta maravillosa experiencia con naturalidad y paz. 

Una vez que nazca tu bebé, te darás cuenta que hay muchas cosas más por aprender, pide ayuda cada que lo necesites, disfruta este momento que se va en un abrir y cerrar de ojos y también apoya a otras más a armarse de conocimiento. Sean tribu. Este mundo necesitado de más mujeres conectadas con su propia naturaleza, sus instintos y en control de sus cuerpos te lo agradecerá.